Friday, April 15, 2005

07/08/2004 - Pero no se lo digas a nadie

¡Buenos días alegría!, Pablito se levanta feliz después de haber soñado una gran aventura, en donde, junto con superman, tiene la misión de salvar al mundo de un terrible tirano que planea dominar la mente de las personas mediante un extraño aparato hipnotizador, él y superman logran sabotear todo mediante sus grandes poderes, y finalmente el planeta logra salvarse. Todo fue muy real, incluso los colores; cuidó cada detalle guiándose por el capítulo que vio ayer en la televisión, claro que su enorme creatividad le agregó nuevos personajes, grandiosos efectos y un final mejor. Las imágenes del sueño rondan su cabeza, de repente son interrumpidas por un nuevo pensamiento, hoy es su primer día de vacaciones, por fin terminó cuarto año y logró sacar puros nueves y dieces como se lo había prometido a su mamá, ahora está aun más feliz.

Rápidamente sale de su cuarto para dirigirse a la cocina, abre ansiosamente el refrigerador para sacar la leche y al mismo tiempo provoca que caiga del refrigerador un plato con sobras de la cena de ayer, levanta los hombros en señal de indiferencia y se dirige al escurridor para tomar un plato y servir sus ya acostumbradas zucaritas con leche. Sube las escaleras dirigiéndose a la sala, mira el reloj e inmediatamente enciende la tele para comenzar a ver las caricaturas.

Pasa la mañana entera enfrente del aparato, a la una de la tarde, es interrumpido por su madre para llevarlo a la tina y recordarle que hoy irán a comer con el tío Jorge, Pablito contesta con una mueca al saber que tiene que tomar un baño, pero luego recuerda que su primo Jorge (hijo único del tío Jorge y de la misma edad que Pablito) tiene juquetes muy padres, incluyendo una gran colección de playmobil, entonces entra gustoso a la ducha.

Son las 3:45 en la pantallita del estéreo del auto, como siempre llegarán mas de media hora tarde, Pablito reclama a su mamá por la tardanza, pero luego se olvida del tema al voltear a la ventanilla y ver un Mc Donal's, piensa en las hamburguesas y los juegos, y a partir de ese momento permanece callado el resto del trayecto.

Al llegar a la casa del tío Jorge saluda a todos y enseguida sube al ático en busca de su primo. Jorge se muestra también feliz de ver a Pablito y aprovecha la oportunidad para mostrarle que le acaban de comprar una nave espacial de playmobil, se emocionan ambos y comienzan a jugar durante horas mientras las mamás les hablan ya desesperadas para que bajen a comer, por fin una voz de ultimatum los hace posponer momentáneamente sus actividades, bajan y comen rápido todo lo que les sirven, en ese momento nada importa más que regresar a seguir jugando. El resto de la tarde es un ir y venir por toda la casa, dejando desbajaruste y medio a su paso... A las 9 Pablito es llamado por su mamá...
-No por favor, otro ratito ¿si?- pide Pablito,
-No ya es muy tarde, vámonos-.
La voz de su mamá es interrumpida por el tío Jorge -Vamos Teresa deja que los niños jueguen otro rato, es más si quieres que Pablo se quede a dormir para que jueguen toda la noche, de todos modos están de vacaciones... sirve que descansas un rato de este escuincle latoso... aquí Martha les hecha un ojo...

Teresa comentó de la necesidad de perdirle permiso al papá de Pablito, entre mil pretextos más, pero finalmente terminó por acceder a la petición de los chicos apoyados por el tío. -¡A seguir jugando!- exclaman ambos niños y en seguida salen al patio como marabuntas.

Pasadas las 11 de la noche su tía Teresa los llama para que se vayan a dormir, entre quejidos y repeles, terminan yendose al cuarto de Jorgito alrededor de las 12 de la noche, Tere los espera aun, les entrega las pijamas y los acuesta advirtiéndoles que no quiere escándalos a partir de ese momento. Una vez solos, los niños se levantan cuidadosamente y sólo con la pequeña luz de la lamparita del buro comienzan una partida de "UNO" sobre la alfombra, tratan de ser silenciosos, saben que si los cachan es seguro un buen sermón. Rato después ambos bostezan continuamente debido al cansancio, Jorgito es el primero en sugerir que regresar a la cama. Pablito inmediatamente accede y se dirige a la litera de abajo para dormir, una vez acostados y ya completamente a oscuras los dos comienzan a hacer planes para el día siguiente, hasta que un largo silencio da por sentado que ya están comenzando a dormir.

Todo el ambiente se encuentra en silencio casi total, sólo pueden escucharse los sonidos lejanos de los autos que pasan por la avenida principal a unas cuadras. Alguien rueda la perilla de la puerta y entra lentamente al cuarto, sus pisadas son espaciadas y precisas, trata de contener la respiración que se agita más conforme se acerca a una de las camas, al llegar a la orilla se detiene y contempla por minutos el sueño del niño.

Pablito esta justamente en la línea que divide el sueño ligero del profundo, pronto comenzará a soñar, de repente algo lo interrumpe, se percata de un movimiento sobre la cama, no sabe porqué pero no abre los ojos, siente miedo acompañado por un escalofrío momentáneo en el cuerpo, una mano se deposita sobre su pierna, escucha una respiración agitada y no puede evitar que la suya comience a agitarse también, no sabe exactamente que es lo que está pasando, pero algo le dice que no es bueno. La mano comienza a moverse por todo su cuerpo recorriéndolo poco a poco, comienza por la rodilla, pasa la entrepierna, entra en sus calzoncillos, roza sus pequeños testículos y se detiene un buen rato en su pene, lo toca bruscamente y después con suavidad, sube a su pecho y baja nuevamente. Pablito sigue sin abrir los ojos, el miedo y la confusión lo invaden, no puede evitar sentir las caricias que le producen placer, su pene está erecto.

Por la textura y tamaño de las manos sabe quien está a su lado, quiere detenerlo pero no se atreve si quiera a moverse, permanece estático tratando de contener su cada vez más agitada respiración. Siguen las caricias, esta vez se detienen mas tiempo en sus testículos, y pasan un poco mas allá tocando sus nalgas, despúes el peso de un cuerpo sobre él le hacen gemir un poco, algo húmedo y caliente roza sus labios, abre un poquito los ojos y ve un enorme pene, una mano se posa debajo de su cabeza y lo empuja hacia el pene erecto, lo presiona para abrir la boca y el cede, comienza a chupar, la mano dirige la intensidad de las chupadas, el sabor amargo llega hasta su garganta, siente ganas de vomitar pero sigue. La mano se detiene y él se detiene también, siente gran alivio de que el cuerpo se quite de encima, nuevamente es tocado por todos lados, esta vez es rodado para dejar al descubierto su trasero, comienza a tocarlo mas brusco... uno de sus dedos intenta entrar en su ano, un miedo terrible se apodera nuevamente, - Hey espera, ¿que haces?- piensa Pablito mientras no se explica la sensación que ahora experimenta, mezcla de placer y vergüenza. Comieza a recordar todos los juegos de la tarde, piensa en la nave del playmobil, en la partida de uno, en superman y su sueño de ayer mientras evade las sensaciones. Un intenso dolor lo saca por completo de concentración y sin quererlo emite un gemido mas o menos fuerte, dos lágrimas escurren por la mejilla, aprieta los ojos y la boca, un odio imediato se posesiona de su mente: -Maldito, por qué me haces esto, yo que te hice, algún día me las pagarás, noo diablos porque digo eso si yo mismo lo he provocado, he accedido, Dios mío que no se despierte Jorge por favor-. Desea que todo termine rápido, pero entre más lo desea más lento corre el tiempo y el dolor aumenta; se concentra para pensar en otras cosas pero de repente regresa a la escena, al cuerto, a la cama, al dolor...

Por fin todo se detiene, sabe que esta completamente mojado de sudor ajeno y extrañas sustancias que tampoco le pertencen, se mantiene quieto, mientras escucha los pasos alejarse y cerrar con cuidado la puerta de la habitación, mantiene la posición porque no puede moverse, comienza a llorar tratando de hacer el menor ruido posible, intenta explicarse lo que acaba de ocurrir, recuerda todo sin poder evitarlo, no sabe si Jorge lo escuchó, pero aunque así haya sido, sabe que ese es un secreto que jamás compartirá con alguien, después de un rato el llanto y el cansancio le permiten sumergirse en un profundo sueño...

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